AREN
–¡Hazlo! ¡Ahora!–estoy solo con mí ropa interior. Mí espalda y torso permanecen al descubierto. Me mantengo de rodillas apoyado sobre una silla esperando. Pero, puedo presentir la indesicion de daven, entonces le exijo–Es una orden–Se escucha el primer impacto sobre mí espalda, despues el segundo... Tercero.... Hago puños con mis manos y doy un gran suspiro cuando va por el décimo, pero ordenó–No te detengas–cuando escucho jadear a mí beta del cansancio y preguntar con preocupación–¡¿cuan