Dante dejó la ropa mojada en el baño y simplemente se ciñó una toalla a la cintura, con los brazos cruzados, observando a Sol vestirse.
Sus manos se volvían torpes a medida que él la miraba sin apartar los ojos ni un segundo.
—¿No estás pensando usar eso? ¿O sí?—
Era una camiseta de las que él odiaba, y más sabiendo que Marco estaría presente.
Cansada de la situación, tomó otra prenda y se vistió sin hablar. Se sentía tan furiosa... No podía pelear con él, ni siquiera negarse.
Él medía 1.90, el