Cuando Dante sale de casa, una tristeza me embarga.
Mi día con él fue mágico.
Todo lo que salía de su boca eran palabras irreconocibles.
Me encantó tanto, que no quería que terminara.
Ojalá, que algún día, en algún momento, los dos podamos escapar de todo esto y simplemente vivir una vida normal.
Aunque si eso nunca sucede, igual lo aceptaré.
De todos modos...yo lo elegí así, aún sabiendo quién era.
Aún sabiendo lo que hace...
Voy a la cocina por algo de comer. Tomo una sola rebanada de pastel,