Ian me toma en sus brazos, me sube a sus piernas y me sienta de lado quedando mi brazo izquierdo reposando contra su duro pecho para que sus labios puedan habitar mi sien mientras me susurra en el oído...cave decir que con alarmante calma:
—Estoy listo para todo en la vida menos para estar sin ti —besa mi cuello antes de continuar —. Si quieres puedes abrir un cráter en el maldito mundo pero no me pongas a prueba poniéndote en peligro, solo eso pido y aviso.
—Tú encárgate de mi seguridad y acep