Nikky Moskav
—¡Puedo explicarlo!
Alzo las manos como si me estuviera apuntando con un arma. En cambio son sus ojos los que me apuntan furiosos. Le veo mirarme lleno de celos y rabia. Me siento sin ánimos ya, justo dónde antes estaba dormido y borracho Samuel. Todavía siento el sofá caliente bajo mis muslos. Es difícil estar dividida entre dos hombres y de formas tan distintas.
Veo como Alessio lo saca hasta donde está su amigo y yo todavía busco en mi mente qué decir a mi marido.
—No hay nada