Nikky Moskav
Me dejo llevar porque a él no puedo negarle mi deseo ni mi placer. Me muero por entregárselo todo y siempre soy presa de un éxtasis infinito entre sus manos y en este caso su boca.
Separa con dos dedos de su mano los labios de mi sexo y pasa la lengua de arriba abajo muy lentamente haciéndome gritar su nombre. Le tomo del pelo pegándome a su boca y me devora con un hambre inacabable.
—Dime que eres mía —mete y saca sus dedos de mi interior y me aferro a las sábanas con puños cerr