Mis ojos se derrumbaron en un recuerdo pasado de Estefanía que venía a mí; ese recuerdo me revelaba cuando ella vio a Adrián pasar por el mismo dolor que yo experimentaba al dejar aflorar en todo su esplendor su naturaleza centinela.
—¡Aléjate de mí y vive en el mundo de los muertos a donde perteneces! —grité a Estefanía. —¿Cuál es la razón por la que me presentas estos recuerdos? Tú eres la causa de todo mi dolor.
Estefanía acomodó su falda amplia para ponerse de cuclillas y así poder t