Victoria.
Días después.
Mi abuela me brindó ayuda para comprender mi nueva naturaleza y me prohibió ir al Renacer para enfrentarme a Kalia. Esta petición me costó obedecerla, pero Tristán estaba desaparecido y me aturdía. Parecía que Arantxa había llegado a un paréntesis de tranquilidad en el que se había asignado la tarea de escabullirse. Abby me indicaba que la tranquilidad aparente se originó en la revelación de Alyan en la noche en la que nos rescató de Luthzer. Asimismo, me indicó que e