Subí a mi antigua habitación, mi padre la había reformado y en verdad lucía encantadora. Lo que más me había gustado de ella siempre fue la ventana con balcón que daba al jardín, así que corrí a abrirla y me asomé para contemplar el jardín. Ethan volvió a mi mente y sus recuerdos eran parte de mi vida, no quería que se perdieran.
—Vicky, deberías descansar, te notificaré cuando esté listo la comida, tengo planeado un almuerzo agradable para dos aquí en la casa.
—Está bien —asentí. Mientra