Capítulo 34 — Rumbo a Londres
La mañana amaneció con un aire distinto en la residencia Derby. Los criados iban y venían de un lado a otro, cargando baúles, cerrando maletas y asegurando las cajas en los carruajes. El ambiente, aunque ordenado, tenía ese dejo de melancolía que siempre acompaña las despedidas.
Virginia observaba desde la escalera principal cómo los empleados, perfectamente alineados frente a la entrada, esperaban el momento de despedir a sus patrones. Había rostros que ya le eran