Capítulo 30 — Más allá de la danza
Con la partida del marqués de Northfolk, la mansión Derby recuperó un ritmo más silencioso y rutinario. Las visitas que antes llenaban las salas de murmullos y conversaciones cesaron casi por completo; solo Charlotte continuaba acudiendo con frecuencia para pasar las tardes junto a Virginia y Clara. La joven Peyton, siempre alegre y entusiasta, encontraba en sus amigas una compañía indispensable, sobre todo ahora que los ecos de la enfermedad parecían haber qu