Mundo ficciónIniciar sesiónLa mañana entró de golpe en la habitación, con la luz suave de Londres deslizándose entre las cortinas que alguien acababa de abrir. Virginia se movió inquieta en la cama, todavía dolorida por las caminatas y el cansancio acumulado, hasta que una voz femenina y firme quebró el silencio.







