Capítulo 10 – Entre rezos y despedidas
Los días en aquel hospital se sucedían como una sucesión de claros y sombras. Virginia no podía medir el tiempo con precisión porque la línea que separaba la vigilia del sueño se borraba a cada sorbo de láudano. A veces despertaba en plena noche, sudando, creyendo escuchar voces en inglés moderno, y en cuanto intentaba enfocarse volvía a encontrarse rodeada de rostros extraños, de monjas que rezan letanías, de paredes húmedas iluminadas por velas que se co