**Capítulo 90** Memorias que no son mías.
Pasó las puntas de sus dedos por la pequeña cicatriz en su cuello, recordando el momento exacto en que él la marcó. Y un sentimiento de frustración y arrepentimiento la inundó.
—Se lo permití. Soy una tonta… — se recriminó en voz baja, odiándose un poco más.
Pero al mirar de nuevo al espejo, algo extraño ocurrió. Retrocedió, casi cayendo, cuando vio lo que su reflejo le mostraba. Su cabello, antes oscuro, era ahora blanco como la nieve. La piel de su brazo derecho estaba cubierta de runas bril