**Capítulo 79** La jugada de la ex luna.
El corazón de Cloe martilleaba mientras veía cómo las luces parpadeantes del calabozo proyectaban sombras inquietantes sobre las paredes de piedra. Ella estaba siendo escoltada bruscamente por dos lobos corpulentos. Y al llegar a la celda, vio con horror que su amiga Samira y su hermana Teresa ya estaban allí, reflejando desconcierto y miedo.
—¡No! Esto es un error, ¡déjenlas ir! —gritó Cloe, forcejeando contra los guardias.
Uno de ellos, con una mueca de burla, la empujó hacia el interior, cer