**Capítulo 75** La luna inmadura del lobo protector.
Como un balde de agua helada, la realidad golpeó a Cloe, dejando que su corazón latiera frenéticamente en su pecho. Antes de que Ethan pudiera siquiera abrir la boca para responderle, ella exclamó con un grito sofocado:
—¡Ay, no! ¡Samira y mi hermana!
Sin pensarlo dos veces, salió corriendo, sintiendo cómo la culpa se aferraba a su alma como cadenas de hierro. Cada paso la hacía sentirse más indigna, más despreciable.
Soy la peor amiga del mundo, pensó. Había huido, dejando a Samira malherida