**Capítulo 155** Amistad recuperada.
El eco de la risa de Aria resonaba por los pasillos mientras arrastraba a Cloe hasta la cocina, ambas con la energía de quien estaba a punto de presenciar algo épico.
Al cruzar la puerta, el caos las golpeó a Cloe como un puñetazo en la cara: huevos rotos esparcidos por la encimera, jugo derramado goteando lentamente por el borde de la mesa y un par de tostadas que bien podrían ser carbón.
En medio de la catástrofe, con harina en la mejilla y una espátula en la mano, Samira, se giró hacia ell