**Capítulo 148** Deber de Luna.
En contraste, Thalía permaneció firme. La pequeña hechicera soportó el proceso con una serenidad que asombró incluso a los lobos más fuertes.
No vaciló ni un instante, su esencia pareció armonizar con el poder que recibía, demostrando una fortaleza inesperada que la distinguía entre todos.
—Te acepto, manada. Me uno a ustedes, no solo con mi marca, sino con mi alma. Soy de ustedes y ustedes son míos.
Con esas palabras, el vínculo se selló, y una oleada de energía recorrió incluso la tierra mis