40.
El día siguiente fue un auténtico calvario para Bella. Lo que debía ser una jornada tranquila de recuperación se convirtió en un campo de batalla debido a la actitud de Isaak, quien parecía decidido a demostrar que, aunque Sebastian lo hubiera obligado a ser su escolta, nadie podía obligarlo a ser agradable.
Desde muy temprano, el guardia dejó claro que las reglas de cortesía no se aplicaban con ella. Cuando Bella salió de su habitación para desayunar, se encontró con el pasillo vacío. Isaak ll