39.
Anna caminaba de un lado a otro en la habitación de Bella mientras Isaak se mantenía firme junto a la puerta con el casco bajo el brazo y una expresión de terquedad que no se le quitaba con nada. La doncella se detuvo frente a él y lo señaló con un dedo tembloroso por la rabia acumulada porque no podía creer que su compañero fuera tan corto de entendimiento como para no ver el desastre que acababa de provocar.
— Eres un bruto Isaak un animal sin ningún tipo de tacto — le soltó Anna con la voz e