38.
Bella suspiró, sintiendo que la decepción le pesaba más que el vestido nuevo. Se dio la vuelta para marcharse, pero justo al dar el primer paso hacia el sendero, su bota hizo contacto con una losa de piedra específica.
La vibración fue tan nítida y potente que Bella dio un saltito hacia atrás por el susto. Se quedó mirando el suelo, con el corazón galopando. ¿Había sido el suelo o su propia magia reaccionando?
Con cautela volvió a poner el pie sobre la misma zona.
¡Bum!
El pulso rítmico volvió a responderle, recorriendo su pierna como una corriente eléctrica.
Bella frunció el ceño, intrigada.
Empezó a jugar con el suelo como si fuera un instrumento musical: quitaba el pie y la vibración cesaba, lo ponía de nuevo y el eco regresaba.
"No es la fuente" pensó con los ojos muy abiertos "es algo que corre por debajo".
Empezó a probar las piedras de alrededor.
Si pisaba a la izquierda, nada.
Si pisaba a la derecha, nada.
Pero cuando avanzó un paso hacia adelante en línea recta desde la fuent