27.
Bella se quedó paralizada en medio de la corriente con el agua ya alcanzando sus rodillas mientras la criatura de agua flotaba frente a ella con una expresión que mezclaba la travesura con un reproche ancestral.
— Tardaste demasiado, contratista — dijo la hadita y su voz, aunque era aguda como el tintineo de una campana resonó con una autoridad que hizo que el aire vibrara.
— ¿Contratista? — repitió Bella, confundida — No entiendo de qué hablas pero l doctor dice que mi maná me está matando po