24.
Bella decidió que no podía esperar más y fue a buscar todos los materiales que necesitaba ara la fabricación de un nuevo tinte.
Necesitaba limpiar los restos del tinte viejo antes de aplicar uno nuevo y el pequeño riachuelo que alimentaba el lago del bosque le pareció el lugar perfecto.
Caminó con cautela hasta encontrar un rincón protegido por sauces llorones y rocas cubiertas de musgo. Al llegar finalmente suspiró con alivio. Los baños en el campamento eran una tortura para ella debido a la f