CAPÍTILO 161: ¿DÓNDE ESTÁ?
Regresar al campamento después de haber visto los restos del santuario fue como volver a un lugar que se creía conocido y descubrir que había cambiado mientras uno estaba ausente. Nada estaba fuera de sitio y, sin embargo, todo se sentía ligeramente desplazado, como si Umbra Lux hubiera girado unos grados sobre sí mismo y nadie supiera todavía cómo pararse sin perder el equilibrio. La actividad seguía, sí, pero ya no era la misma vigilancia nerviosa de las primeras horas posteriores al enfrentam