Valentina Saavedra de Miller
— No toques a Karen, la orden es clara Jesús, no la puedes asesinar —ya había elegido— De ella me encargo yo mismo — Aquello me sorprendió
¿El? No!!
— Deja que Jesús envié a alguien por ella
Lisandro se acercó a mí y tomó mi mano, lo dejé hacerlo
— Déjame demostrarte que por nuestra familia soy capaz de cualquier cosa, que estoy dispuesto a proteger a mi familia y a ser un sirviente tuyo y eso es lo que necesitas — Sus palabras me sorprendieron
— Por ahora solo