Lana
Las cosas en mi vida habían cambiado, no podría decir que a mejor, pero tampoco estaba mal. No sentía ese vacío en el pecho, ya no lloraba en las noches, pero el dolor seguía ahí guardado.
Lo soportaba, sonreía y seguía con mi vida.
El primer día que me fui del reino fui directo con los hombres lobos que desertan; había un grupo encargado de buscarte una nueva vida. Ellos lo habían hecho, me trajeron a Rusia pero no sabía que el destino iba a hacer que Ize