Izel
–Izel, Izel– escucho que me llaman sin embargo el sueño está pudiendo más que yo, medio abro los ojos y veo a mi tía frente a mi. Inmediatamente me siento algo exaltada, ella me mira y sonríe– hija, te has quedado dormida en el sofá, acuéstate en la cama – me ofrece la mano y la acepto, miró al pequeño Matt en la cuna totalmente dormido y me relajo.
–Estoy bien tía, creo que iré otro rato más a la fiesta– me pongo las sandalias y le doy un abrazo antes de salir de ls habitación. Camino por