—Vamos, no creo que haya sido tan malo— los tres presentes en la mesa miramos mal a Fanni.
—¡Nunca en mi vida me había drogado, ni siquiera había tomado alcohol!— chille por lo bajo.
—Tu hermano me golpeó muy feo— mire a Joseph angustiada, aún tenía su ojo rojo y el labio partido. Ese demonio es un salvaje.
—Yo amanecí lleno de chupones– me sonroje.
—Eso fue mi culpa— este me miró asombrado. Volteé la cara para no mirarlo.
—¿Ven? No fue tan malo, nos divertimos y todo— todos búfalos lanzándole