No pudo haber momento más incómodo que venir en carro con él y no poder decir ni media palabra, fue un silencio tan incómodo que no quiero volver a repetir.
Al llegar a casa Julián ni Lana estaban, así que fui a mi habitación donde me encontré a Amon con un ramo de flores en mano.
–¡Felicidades a la futura mamá!– tape su boca inmediatamente quedando impresionada pues se supone que solo Cora lo sabe.
–¿Cómo lo sabes? ¿Cora te dijo algo?
–La información viene del más allá, recuerda que sigo sie