En la clínica Santa Regina olía a desinfectante y a suero. Dos días habían transcurrido desde que Clara había caído en coma. Dos días en los que Mateo no se había movido de la habitación, apenas probando bocado, apenas cerrando los ojos.
El internista entró con los resultados en la mano. Se los mostró al neurólogo y al obstetra antes de hablar.
—La hemoglobina ha mejorado. Pasó de 8.5 a 10.2 gramos por decilitro. Las transfusiones han sido efectivas. El hematocrito se normaliza lentamente.