Narrado por Aldara
El bosque estaba en calma, pero la atmósfera a mi alrededor parecía cargada de una energía que no podía explicar. Ragnar, todavía en su forma de lobo, permanecía inmóvil frente a mí, sus ojos dorados brillando con una mezcla de intensidad y expectación.
Acaricié su pelaje una vez más, dejando que la textura suave y cálida me calmara. Algo en él me hacía sentir segura, pero también expuesta, como si en su presencia no pudiera ocultar nada.
—Eres más de lo que pensé que podrías