Narrado por Aldara
Ragnar me llevó a través del bosque, sus pasos firmes guiándome por senderos que parecían secretos incluso para los árboles que nos rodeaban. Su mano seguía sujetando la mía, como si temiera que me apartara o me perdiera entre las sombras. Pero, en realidad, no tenía intención de soltarlo.
El aire estaba cargado de una energía que no podía explicar, como si el bosque entero estuviera vivo, observándonos con una mezcla de curiosidad y expectación. No dije nada, dejando que el