Mundo ficciónIniciar sesiónElla es mía…
No me la vas a guitar.
El gruñido de un lobo resonaba molesto, violento, sacudiéndose porque no podía salir.
***
Layan abrió los ojos y su cabeza palpitó severamente. Se llevó la mano a su frente y corrió el cabello en su rostro. Acababa de tener un sueño extraño. Apenas podía recordarlo, pero aún quedaba la sensación de una voz







