Mundo ficciónIniciar sesiónLayan sintió que la respiración se le quedó atorada en su garganta.
-PRISCILAAAAAA- gritó poniéndose en el borde del barranco y mirando hacia abajo. Esa era una caída grande, peligrosa y sin posibilidades de volver. O dios, o dios. Priscila, su Priscila. Si solo hubiera estado más atento. Demonios. No, no podía quedarse allí simplemente mirando.Priscila era fuerte, no moriría simplemente por eso ¿verdad? Además ese lobo que la había lanzado no podía ser quien cr





