Los elementales aman los retos, los acertijos, las trampas. Ellos no necesitan sangre para sobrevivir, ellos necesitan la energía, ya sea negativa o positiva. Un reto aflora emociones, por ende, energía y si se quiere ganar a un elemental, hay que proponer un juego que crea que puede ganar, aunque no sea así.
Ninguna de sus pobres víctimas pudo hacer eso. Y es que ni siquiera se puede culpar a los que la siguieron de buena gana, pues es tan hermosa, que si te invita a pasar una noche con ella p