Estoy riendo como si hubiese escuchado el chiste más gracioso del mundo, como si mis problemas no existieran y este momento fuera un bucle en mi vida de mierda. No sabría decir qué fue lo que causó el ataque de risa en primer lugar, pero definitivamente estar con estas cuatro personas hace que mis días sean mucho más amenos.
Veo a Jossy rodar en el piso mientras ríe casi tan fuerte como yo, a su lado, Rigo trata, sin éxito, de encender un porro, creo que ni siquiera está usando un encendedor,