Despierto, completamente aterrada, con la respiración acelerada y el corazón latiéndome a mil kilómetros por segundo. Salgo de la cama como si hubiera sido eyectada y corro hacia la puerta. Por fortuna, el seguro no está puesto. Tengo que regresar con mi familia. No sé qué demonios está pasando, pero no voy a permitir que me manipulen de esta manera. Apenas cruzo el umbral, choco de frente con otra persona. Platos, bandejas, cubiertos y vasos vuelan por los aires antes de estrellarse contra el p