Al abrir los ojos veo imágenes difusas y borrosas. Apenas puedo diferenciar entre lo real y lo imaginario. Un fuerte dolor está a punto de hacerme estallar la cabeza. Mi boca se siente seca. A medida que pasan los segundos, mi visión comienza a aclararse. ¿Qué demonios está sucediendo? Trato de hacer memoria, pero mi mente se niega a colaborar.
Un hedor a putrefacción y alcantarilla se desliza rápidamente a través de mis fosas nasales. Mi mente tarda en reconocer lo que mi olfato consigue en un