Una familia. Esther anhelaba una. Y aunque no apareciera explícitamente en la novela podía sentirlo. Ahora Aldrec le había otorgado esa oportunidad. Él platicó conmigo sobre las razones por la que no dijo nada. Una de ellas era por el temor a que huyera de él al saber lo que en verdad era. Lo entendía en esa parte. Los lobos que se encariñaba con humanos temían por lo que esta persona pensara sobre ellos. Hubo casos donde el humano los rechazaba. ¿Y cómo no? Se convertían en bestias carnívoras