¿Acaso hice mal? Lucian no me mostró ningún tipo de expresión cuando le sugerí aquello. Creí que sería buena idea, pero al parecer había metido la pata de nuevo.
―¿Amigos? ¿Crees que en nuestra situación eso es posible?
―¿A qué te refieres con “nuestra situación”? ―Lucian suspiró.
―Esther, eres o te haces. ― Se dejó caer en el respaldo del sofá. Yo fruncí los labios. No podía estar hablando sobre nuestras pequeñas aventuras. Un momento, claro que era eso. Pero solo habían sido deslices, de ambos