Ethan despertó con el cuerpo empapado en sudor, la respiración entrecortada y un peso indescriptible oprimiéndole el pecho. Las imágenes de su sueño aún danzaban en su mente, confusas e incoherentes, pero con una intensidad que lo dejaba alterado.
Había una voz… un susurro envolvente, seductor, que lo llamaba desde la oscuridad. No podía recordar lo que decía, pero su eco aún vibraba en sus oídos, provocándole un escalofrío.
Los últimos días habían sido extraños. No podía explicarlo, pero algo