El fuego en su cuello la consumía.
Oriana apretó los dientes, su cuerpo se sacudió con un espasmo mientras el collar ardía contra su piel. La energía vibraba dentro de ella, como un río contenido a punto de desbordarse. Su respiración era errática, su pecho subía y bajaba con dificultad, y en su interior, algo despertaba.
Las sombras que habían invadido el espacio se disipaban poco a poco, como si temieran lo que acababa de ocurrir. La habitación aún estaba impregnada de la tensión de la batall