Al llegar al orfanato encontraron a Fabiano y Victoria esperándolos en la entrada. Los seis entraron juntos mientras las risas de los niños se escuchaban desde el interior. El ambiente estaba lleno de expectativa. Todos sabían que aquel día podía convertirse en uno de los más importantes para Aranza.
Al cruzar la puerta principal, vieron a Angélica y Marco observando atentamente cómo el doctor Dupont realizaba los últimos ejercicios de calentamiento en la pierna de la pequeña. Gisella sostenía