Por favor... solo una oportunidad
Victoria miró cómo Fabiano se alejaba, arrastrando ligeramente los pies, y su corazón se apretó con fuerza al verlo marcharse. Luego se giró hacia Joshua, que permanecía de pie en el pórtico con ese aire contenido que siempre lo había caracterizado.
—Dime qué necesitas.
Victoria se sentó en el columpio, mientras Joshua tomó asiento en la silla frente a ella, sosteniendo aún el ramo de lirios.
—Te traje flores.
Victoria sonrió de lado, con una mezcla de ironía y dolor.
—En los cinco años que est