Después de la cena, el ambiente en la mansión estaba lleno de risas y complicidad. Fabiano tenía la cara completamente cubierta de pequeñas estrellas pegadas, Victoria tenía tres en la mejilla y en la frente, Micca dos perfectamente alineadas como si fueran decoraciones de princesa, y Marcel apenas una, porque era el mejor dibujando.
—Bien, esta vez sí lo adivinarán —dijo Fabiano con aire confiado, aunque ya sabía que probablemente perdería otra vez.
Tomó la pequeña pizarra y comenzó a dibujar