Mundo de ficçãoIniciar sessãoÁngela llegó a la suite privada que William mantenía en el último piso, habían mantenido esa suite por años, era un lugar apartado y difícil de encontrar conocidos, perfecto para un amorío. Cerró la puerta con un golpe seco, dejando caer su bolso sobre el sofá de cuero.
Su respiración era rápida.







