El día de la despedida llegó más rápido de lo que cualquiera esperaba.
En la sala, los hombres estaban reunidos hablando de negocios… o al menos eso intentaban, porque la conversación llevaba rato desviándose hacia bromas pesadas dirigidas a un solo objetivo.
Gerald.
Sentado con una copa en la mano, fingiendo indiferencia, mientras Ismael no dejaba de provocarlo.
—¿Sabes qué es lo mejor de todo esto? —dijo Ismael con una sonrisa ladina—. Que mientras tú estás aquí… tranquilo… tu mariposa puede e