Melanie tenía el corazón en la boca. Su cuerpo temblaba de deseo. Fran le había vendado los ojos, dejándola sentada en la cama. Volvió usando solo un bóxer, caminó hacia ella y la levantó.
—Sshh, tranquila. Quiero que entiendas algo importante. Si quieres que me detenga, dilo. No importa lo lejos que estemos, no importa si hemos consumado o aún no. Tú dime si te sientes incómoda, dime que quieres que pare y lo haré. ¿Entendido?
Melanie asintió nerviosa por lo que ocurriría. Era la primera vez q