Los días pasaron y Gracia sería dada de alta pronto, su recuperación había sido casi milagrosa, Victoria y Fabiano iban a diario a verla, los mellizos y Katrina también, llenando la habitación de risas, de ruido, de vida, a veces pasaba la noche con Fabiano, otras con Victoria, siempre acompañada, siempre querida, pero aun así… no dejaba de extrañar a Gerald.
El día anterior había conocido por videollamada a su amiga Amelia y a ese pequeño bebé que dormía en sus brazos, tan diminuto, tan perfec