Nina estaba que echaba humo
- Ves… ahí estás de nuevo… El General Domoniccie … Te diré una cosa Salvador, yo no soy ninguno de los hombres de tu pelotón como para que me digas cuánto tiempo tengo para hablar… voy a decir todo lo que quiero decir
Caminó hasta él, las ganas de destrozarle esa hermosa cara para ver si debajo de esa expresión tan fría y dura como un iceberg, había algo más, comenzaban a ser cada vez más serias
- Me ignoraste, me humillaste, me maltrataste y… ¡Me engañaste!
Salvado